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El mito de las proteínas • MERCÈ VANCELLS nutrició i salut integrativa
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El mito de las proteínas

tabla proteines

El mito de las proteínas

Seamos libres de elegir la fuente de proteínas más adecuado para nosotros, que no nos afecten ni las modas ni la falta de información.

Cada vez hay más gente, y sobre todo jóvenes, que se cuestiona reducir o eliminar el consumo de proteína animal. Antes era una opción para quien tenía problemas de salud o bien para prevenirlos, y actualmente se cuestiona más bien para respetar el medio ambiente y el trato animal y por sensibilización con la sostenibilidad del planeta. Lo más importante es que estemos bien informados y no nos hagan dudar los comentarios de los responsables sanitarios o educativos poco informados.

La palabra PROTEÍNA proviene del término griego proteios, que quiere decir «primero», «de importancia esencial», ya que son las sustancias biológicas más importantes, después del agua. Nuestro cuerpo está formado principalmente por agua y en segundo lugar por proteína. Las proteínas son tan importantes porque estructuralmente son muy variables y esto hace que puedan realizar funciones muy diversas dentro de nuestro cuerpo: pueden formar músculos, ligamentos, tendones, órganos, glándulas, uñas, cabellos, fluidos del cuerpo, hormonas y casi toda la maquinaria celular microscópica.

Las proteínas están formadas por ladrillos de construcción llamados aminoácidos, pueden llegar a formar cadenas muy largas, de miles de aminoácidos. Hay 22 aminoácidos diferentes, de los cuales 9 son aminoácidos esenciales, que significa que el cuerpo no los sintetiza y los debemos incluir en nuestra dieta. El resto de aminoácidos el cuerpo ya los sintetiza.

Es importante saber que cada ser vivo tiene sus propias proteínas. Cuando ingerimos proteínas, éstas se descomponen en aminoácidos y con estos volvemos a formar nuestras propias proteínas.

 

Hacia los años 60, los granjeros estadounidenses, con el afán de aumentar sus ventas, llevaron a cabo una macro campaña de marketing (de eso ellos saben mucho) enumerando las propiedades de la carne animal, identificando como una de las principales fuentes de proteína para el ser humano. Aún ahora, la población en general tiene grabado este mensaje y parece que si no comemos animales no tendremos suficiente proteína. Cualquier persona que se identifica como vegetariana o vegana, la primera pregunta que recibe es de donde sacará la proteína.

La proteína que obtenemos de un animal es proteína reciclada de una planta.

 

Inicialmente toda proteína es producida por las plantas que la concentran en sus semillas al final del ciclo de la planta. Recordemos que las semillas son los frutos secos, los cereales y las legumbres, todas ellas muy buenas fuentes de proteína vegetal.Las plantas están compuestas de hidratos de carbono (carbono, oxígeno e hidrógeno) y las proteínas están compuestas también por C, H, O y además tienen nitrógeno.Sólo las plantas tienen la habilidad de coger nitrógeno del aire, romper estas moléculas e incorporar este nitrógeno en aminoácidos y luego producir proteína.

Las grasas y las proteínas de los frutos y de las semillas son más saludables para el cuerpo humano que las de origen animal, y, además, contienen muchos antioxidantes, fibra y otros nutrientes que aportan aún más ventajas.

Según cual sea la procedencia del animal puede contener muy pocas proteínas de calidad, y en contrapartida contener muchas toxinas y muchas grasas, algunas de ellas saturadas y no saludables.

Si seguimos una dieta equilibrada, sea vegetariana o no, casi nunca hay problemas por deficiencia de proteína y, en cambio, sí que actualmente hay muchas deficiencias en vitaminas, fibra y minerales, y parece que esto no sea lo suficientemente importante y relevante para empezar a cambiar el chip y alimentarnos mejor. Llevamos décadas sobrealimentándonos de proteínas y tenemos más problemas por este exceso que por la deficiencia. Y no es por las proteínas en sí, sino porque algunas fuentes de proteínas no son tan saludables como las demás.

Es importante conocer la procedencia de los alimentos que ingerimos, tanto sean animales como vegetales Y cuanto menos procesados ​​sean los alimentos, más saludable serán.

Actualmente la OMS recomienda consumir un 10-15% de la dieta en proteínas, esto aproximadamente equivaldría a 0,8 g de proteína / kg de la persona al día, teniendo en cuenta la edad, el sexo, la actividad física y el momento vital de la persona (por ejemplo, para una mujer de mediana edad de unos 60 Kg, unos 48,5 gr de proteína al día sería suficiente).

La leche materna, comparada con la de otros mamíferos, tiene un contenido bajísimo en proteínas y en cambio es el alimento ideal para el crecimiento del bebé.

 

Aquí os dejo un dato suficientemente significativo para empezar a hacer un consumo más responsable y sostenible: para producir 1 kg de legumbres se necesitan 50 l de agua, para 1 kg de pollo 4.325 litros de agua, para 1 kg de cordero, 5.520 litros y para 1 kg de ternera, 13.000 litros de agua.

Y como podemos ver en la tabla adjunta, las legumbres son una de las fuentes saludables de proteínas y contienen los 9 aminoácidos esenciales.

Para que se hagáis una idea bien clara y rápida del contenido de proteína de algunos vegetales y animales consulta la tabla comparativa de proteínas y saca tus propias conclusiones.



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